Contribuirán estudiantes de la UdeC a seguridad de bañistas, en Manzanillo

*Jóvenes de la Escuela de Turismo y Gastronomía se capacitaron para identificar los riesgos en las bahías y poder alertar a los turistas y población en general.

 

Manzanillo, Col.- En días pasados, personal de la Universidad de Colima y representes del Comité Municipal de Playas Limpias ofrecieron a estudiantes de la Escuela de Turismo y Gastronomía una capacitación para la identificación y gestión de riesgos en las playas de Manzanillo.

 

Los responsables de esta actividad fueron Omar Darío Cervantes, investigador de la Facultad de Ciencias Marinas (Facimar) y Martha Sánchez Vilchis de la Escuela de Turismo y Gastronomía (ETG), ambos de la UdeC, así como Marcela Medina, responsable del área de acciones socio-ambientales de la delegación de Manzanillo; asimismo, se contó con la participación Pavel Escalante como representante del Comité Municipal de Playas Limpias.

 

La charla se desarrolló en las instalaciones de la ETG y fue dirigida a estudiantes voluntarios de la Licenciatura en Turismo, con el objetivo de brindarles un panorama sobre las playas como activo ambiental y sobre la identificación de riesgos, en especial por las corrientes de retorno.

 

Durante la charla, Omar Darío Cervantes resaltó que son muchos los riesgos ambientales y de la propia acción humana que se pueden presentar en las zonas costeras mundiales; no obstante, las estadísticas demuestran que son los ahogamientos el principal riesgo.

 

Además, recalcó que el principal peligro que persiste en las playas de Manzanillo y zonas costeras cercanas “es el desconocimiento de las corrientes de retorno, su localización, y saber qué hacer cuando las hay”.

 

“Es fácil, una vez que se han familiarizado y entrenado su vista, identificar el aspecto y localización de estas corrientes para advertir a los turistas y población en general qué zonas son peligrosas en el mar”, dijo el investigador a los jóvenes.

 

En caso de caer dentro de una corriente, continuó, “lo ideal es conservar la calma, nunca tratar de ir contra la corriente y nadar unos cuantos metros paralelos a la costa para salir del arrastre”.

 

Cabe destacar que estos jóvenes, a través de las acciones que promueve el Centro de Desarrollo de la Familia Universitaria, apoyarán en este proyecto durante los fines de semana, participando en el monitoreo e identificación de los riesgos en las playas.