Se manifiestan 5 millones contra catástrofe climático

Este viernes, 20 de septiembre, en 163 países, de todos los continentes del mundo, alrededor de 5 millones de personas se manifestaron en marchas pacíficas en contra del calentamiento global que amenaza con cancelar el futuro de los seres humanos.

Encabezado por la activista sueca de 16 años, Greta Thurnberg, 250 mil personas tomaron las calles de Nueva York. La adolescente pidió que la gente escuche a la ciencia aceptada por la ONU sobre el tema.

En más de 5 mil acciones y en cientos de ciudades la gente exigió un fin al uso de energías no renovables, cuidado del agua, aire, y la tierra.

Se manifestaron en la Ciudad de México, Los Ángeles, Alemania, Colima, Inglaterra, Antárdída, Tibet, Colombia, Brasil, Africa, Australia, Argentina, Bolivia, Chicago, Jalisco, Afgánistan, Tamaulipas, Paris, Chihuahua, Tokio, Boston, España, Tailandia, Singapur, y la India.

Ciudad de México

Hace un año la jóven Greta Thurnberg se plantó afuera del Congreso Sueco. Hoy se ha convertido en el movimiento #FridaysforFuture (viernes por el futuro), que exige que líderes en todos los países actúen basado en la ciencia aceptada por la ONU.

El pasado marzo 1.6 millones de estudiantes no fueron a sus clases.  Hoy invitaron a los adultos a participar.

Los sindicatos que representan a cientos de millones de personas en todo el mundo se movilizaron en apoyo, los empleados abandonaron sus lugares de trabajo, los médicos y las enfermeras marcharon y los trabajadores de empresas como Amazon, Google y Facebook salieron para unirse a las huelgas climáticas.

Las manifestaciones tuvieron lugar en la víspera de una cumbre climática de la ONU, convocada por el Secretario General, António Guterres, para inyectar urgencia en la acción del gobierno para restringir el aumento de las temperaturas globales a 1.5 ° C, según el acuerdo de París de 2015.

Si todos los países cumplen sus compromisos de reducir emisiones de gases de efecto invernadero antes del año 2030 habrá un 67% de chance que se pueda limitar el calentamiento a 1.5 ° C. En el 2018 las emisiones, en lugar de bajar, crecieron por casi 2 por ciento y julio fue el mes más caliente en la historia del mundo.

Un aumento de 2 ° C o más podría cambiar la Tierra y ocasionar extinción masiva, la muerte de miles de millones de personas, la re-ubicación de poblaciones lejos de las costas, hambruna, y eventos meteorológicos nunca antes experimentados por los seres humanos.