Alcaldesa de Manzanillo revienta sesión de Cabildo obstaculizando la democracia y violando la Ley

Griselda Martínez piensa más en su juego político que en el bienestar de los Manzanillenses: Sosa

Manzanillo, Col.- La presidente de Manzanillo, Griselda Martínez Martínez, evitó, de manera ilegal, realizar la sesión de Cabildo en la que se debía de aprobar la propuesta del proyecto del presupuesto de ingresos para el año 2020.

Se tenía que entregar la propuesta para la aprobación del Congreso del Estado a más tardar a las 11:59 PM del día 31 de octubre.  La Alcaldesa convocó a la sesión para las 10:00 PM de esa noche. Los 7 regidores del Frente Plural estaban presentes desde las 9:00 PM.  Sin embargo, Griselda Martínez no inició la sesión en tiempo y forma. Por ley solo se puede tardar media hora.

Los regidores abandonaron el salón de Cabildo después de las 11:00 y a las 11:25 PM la alcaldesa  convocó a una sesión que era ilegal en el sentido que tenía que haber notificado por escrito a todos los integrantes del cabildo. Solo estuvieron enterados los 4 regidores y síndico que apoyan a la presidente incondicionalmente.

Por falta de quorum la sesión ilegal no pudo proceder. Además, a las 11:25 PM no había manera de aprobar y entregar a tiempo los documentos al Congreso del Estado.

En rueda de prensa, los regidores Martha Sosa, Carlos Arellano, Virgilio Mendoza y Fabián Soto, fue la intención de Martínez Martínez evitar la realización de una sesión porque sabía que no tenía la mayoría de votos en el Cabildo, votos necesarios para aprobar 68 millones de pesos del Derecho a Alambrado Público (DAP) y el aumento de valores de Catastro con fines de subir el impuesto predial.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación ha determinado que el DAP es un impuesto ilegal.  Uno de los compromisos de campaña de la alcaldesa era eliminar el DAP.  No cumplió en el 2019 y tampoco para el 2020.

Otra razón por la qué los regidores del Frente Plural iban a rechazar el proyecto de la propuesta de ingresos de la administración municipal era porque no ha transparentado los aumentos a valores y al impuesto predial. Además se requiere de la asesoría de un experto.

Los regidores señalaron que existen cobros injustos que perjudican a los manzanillenses y que querían eliminar.  Por ejemplo, un comerciante no puede obtener o renovar su licencia comercial si el dueño del local donde está rentando debe impuesto predial o agua.  Es decir, pagan justos por pecadores.

Esa política de cobranza atenta contra la economía local y no toma en cuenta si el comerciante está al corriente con sus impuestos, y tampoco toma en cuenta si existe una justificación por la falta de pago del predial por parte del dueño del local.