Desastroso, siglo XVIII en Colima

Se realizó el II Seminario del programa APURIS “La administración frente al desastre en las monarquías borbónicas en Europa y América (1700-1830)”, en España.

Raymundo Padilla Lozoya, profesor de la Universidad de Colima, participó en el II Seminario del programa APURIS “La administración frente al desastre en las monarquías borbónicas en Europa y América (1700-1830)”, con la ponencia “Crisis y desastres en el Colima borbónico, 1750-1806”.

El seminario se realizó hace unos días en el Departamento de Historia Medieval, Historia Moderna y Ciencias y Técnicas Historiográficas de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, España, y en él participaron expertos de varios países.

El seminario tuvo por objetivo presentar ponencias con los avances del proyecto “Administraciones públicas y riesgos naturales en las monarquías de Borbón (S. XVIII-XIX)”, además de comentar las investigaciones de los estudiantes involucrados que realizan sus tesis doctorales.

En su intervención, Padilla Lozoya presentó la cronología de los acontecimientos impactantes y desastrosos, ocurridos en la Villa de Colima durante la segunda mitad del siglo XVIII. En síntesis, “el escenario fue desastroso debido al contexto socioeconómico local y a las dificultades administrativas para responder con prontitud y eficacia ante las crisis detonadas por distintos impactos de amenazas naturales”, aseguró.

Precisó que los más severos impactos se hacen notables por medio de la demografía. Las tendencias demográficas fueron reconstruidas con base en las Actas de Defunción del Archivo de la Parroquia de Colima del periodo 1770 a 1798. Entre 1770 y 1779 identificó un promedio de 50 a 100 defunciones por año. Pero en el periodo de 1780 a 1798, el promedio de mortalidad se incrementó a más de 150 fallecimientos por año y no volvió a descender. Esto ocurrió por varios factores, dijo, “uno de ellos la migración, pero también debido a fenómenos amenazantes como las enfermedades epidémicas, sequías, sismos y hambrunas que fueron padecidos en ese periodo”.

Durante la ponencia, el investigador universitario destacó que el estudio de la historia de Colima en el siglo XVIII es relevante porque existe muy poca investigación de este siglo. Además, comentó que “es necesario contextualizar este periodo política y socialmente con la variabilidad climática global, ya que coincide con algunos fenómenos recientemente analizados en otras latitudes, como el mínimo de Dalton, la Anomalía Maldá, la erupción del volcán Laki, entre otros, que pueden aportar explicaciones e hipótesis más amplias para comprender las condiciones naturales, especiales, registradas en el Pacífico Occidente de México que impactaron en la sociedad”.

Su ponencia es parte de los productos que elabora el Cuerpo Académico de Estudios Históricos en el marco del referido proyecto internacional con pares académicos. De esta manera, dijo, “las humanidades contribuyen a la comprensión de los fenómenos naturales y sociales y aportan evidencia de las distintas respuestas ante las crisis del pasado”. 

Los resultados de esta investigación serán publicados en un libro que editarán El Colegio de Michoacán y la Universidad de Alicante, España.