El año pasado, 50 profesores de 17 Facultades de la UdeC participaron en 54 proyectos de internacionalización.

Cada día, a pesar de la pandemia, la internacionalización académica cobra una
mayor importancia, de ahí que la Universidad de Colima, a través de su Dirección General
de Relaciones Internacionales y Cooperación Académica continúa fortaleciendo los
proyectos COIL, Collaborative Online International Learning (Aprendizaje Internacional
Colaborativo en Línea) y las clases espejo con universidades de otros países.

Tan sólo el año pasado, 50 profesores de 17 Facultades participaron en 54 proyectos
de internacionalización. La Facultad de Turismo, por ejemplo, realizó clases espejo con la
Universidad de Helwan, en Egipto, y la Facultad de Economía trabajó proyectos COIL con
las universidades Autónoma de Occidente y Santo Tomás de Tunja, ambas en Colombia.

Ésta fue la primera vez en que seis profesores de la Facultad de Turismo
participaron en clases espejo, impartiendo cátedras a poco más de 160 estudiantes -en
idioma inglés-, tanto a jóvenes de la UdeC como de la universidad egipcia. La idea de
compartir clases, dijo en entrevista Rafael Covarrubias Ramírez, director de esta facultad,
“es que si bien el turismo puede tener similitudes en los conceptos y cómo se opera, cada
país maneja sus recursos de forma distinta”.

“Podríamos pensar que Egipto -continuó- es uno de los principales destinos del
mundo; sin embargo, México tiene un mayor número de visitantes extranjeros. Entonces,
tuvimos la manera de contrastar temas de la actividad turística en ambos países, además de las formas de enseñanza del turismo”.

Además, dijo, los profesores egipcios compartieron temas como el patrimonio
nacional relacionado con la actividad turística, cómo recibe su comunidad al turismo y
cómo se ven afectados. Por parte de la UdeC, se compartió el patrimonio cultural y natural,
la gestión del servicio al cliente, la sustentabilidad en el turismo, el marketing, los
proyectos de turismo de naturaleza y el desarrollo de la cultura de emprendimiento en el
turismo.

“Esta primera etapa nos permitió conocer cómo operamos curricularmente y así
poder avanzar hacia otros escenarios, como proyectos en conjunto, incluso la movilidad
física, porque no existe convenio para ello, ni el doble grado. En los próximos meses
estaremos compartiendo otras prácticas y buscando experiencias similares con otras
universidades”, adelantó Rafael Covarrubias.

Una experiencia de internacionalización en casa, desde el proyecto COIL, es la del
catedrático Raúl Alberto Rodríguez Alvarado, de la Facultad de Economía, quien ya ha
participado en dos cursos, el primero de ellos con la Universidad Autónoma de Occidente,
en Colombia, junto a los académicos Jorge Parra y Alfredo Beltrán, con quienes trabajó un
simulador de negocios que desarrollaron con 80 estudiantes de las dos universidades.

La segunda experiencia fue con el profesor John Martínez, de la Universidad de
Santo Tomás en Tunja, Colombia, con quien organizó un taller para analizar temas como
finanzas públicas, deuda e inflación.

Estas experiencias son muy enriquecedoras -compartió- porque se crean redes de
colaboración para entender, por ejemplo, cómo son los negocios en nuestras ciudades o
comparar las políticas monetaria y fiscal de nuestros países y ver que teníamos temas en
común, como la corrupción. Los estudiantes mexicanos se dieron cuenta que, a pesar de
tener muchas dificultades, están en un nivel de bienestar mucho mayor que los compañeros centroamericanos o sudamericanos. También supimos que es común que en Colombia se consuma mucha cultura mexicana y que México ya está consumiendo cultura de Colombia”.

El proyecto COIL, tanto para profesores como para estudiantes, aseguró Rodríguez
Alvarado, “ha sido grato; estimulamos a muchos chicos para que cuando las condiciones se
den salgan de intercambio y para los profesores, que nos abrieron un mar abundante de
posibilidades. En mi caso, está la colaboración de un libro con el profesor John Martínez,
sobre la economía, pero desde una mirada latinoamericana”.

Tanto para Rafael Covarrubias como para Alberto Rodríguez, la internacionalización desde casa les ha permitido romper límites, así como ir preparando el terreno para una futura colaboración y un intercambio presencial con más naciones. Además de los profesores y los docentes, coincidieron, se han beneficiado también las y los investigadores.

Por Noticias