*Su objetivo es sintetizar nuevas moléculas con fragmentos de silicio que puedan combatir
a las bacterias responsables de infecciones cada vez más difíciles de tratar.
La resistencia a los antibióticos es hoy uno de los principales problemas de salud
pública a nivel mundial. Se estima que, si no se implementan medidas adecuadas, para el
año 2050 las muertes asociadas a bacterias resistentes podrían ocupar el primer lugar entre
las causas de fallecimiento, superando incluso a otras enfermedades. Esta realidad
demuestra que las infecciones bacterianas ya no son tan fáciles de tratar como antes.
Consciente de este desafío, un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias
Químicas de la Universidad de Colima (UdeC), campus Coquimatlán, liderado por el
doctor Ángel Ramos Organillo, desarrolla el proyecto “Silil-alquiltioéteres derivados de 2-
mercaptobencimidazol como una alternativa contra la resistencia a antibióticos”. Su
objetivo es sintetizar nuevas moléculas con fragmentos de silicio que puedan combatir a las
bacterias responsables de infecciones cada vez más difíciles de tratar.
En entrevista, Ángel Ramos explicó que el silicio es un elemento abundante en la
naturaleza, presente en la tierra y la arena. “Lo que haremos será tomar la estructura de un
antibiótico y modificarla con fragmentos de silicio, porque sabemos que esto cambiará sus
propiedades fisicoquímicas. Una vez obtenida esta nueva versión, la probaremos contra
bacterias que actualmente son resistentes a los antibióticos”
Este proyecto cuenta con un antecedente importante: el estudiante de doctorado
Jorge Álvarez realizó pruebas preliminares con este elemento, las cuales ya fueron avaladas
y aprobadas para su uso. En esta nueva etapa, el trabajo se enfocará en analizar nuevas
moléculas en el Laboratorio de Química de Coordinación y Compuestos Organometálicos,
con el propósito de determinar si pueden atravesar las membranas celulares, facilitar su
absorción y lograr una adecuada distribución en el organismo.
¿Por qué es importante modificar los fármacos
para hacerle frente a las infecciones bacterianas?
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), las bacterias
resistentes provocan alrededor de 700 mil muertes al año en todo el mundo. Si esta
tendencia continúa, explicó el doctor Ángel Ramos, para el año 2050 “las muertes por
resistencia a los antibióticos podrían ocupar el primer lugar. Hoy en día una enfermedad

bacteriana puede tratarse sin mayor dificultad, pero quizá en 50 años ningún antibiótico
será efectivo, porque las bacterias seguirán generando resistencia”.
El especialista señaló que este fenómeno comenzó a estudiarse cuando se observó
que las bacterias desarrollaban resistencia a los tratamientos. “Esto puede deberse –
comentó- a que muchas personas toman antibióticos cuando no los necesitan, por ejemplo,
para enfermedades virales, se automedican o suspenden el tratamiento antes de tiempo
porque se sienten mejor”.
Además, recordó que los antibióticos eliminan tanto bacterias dañinas como
beneficiosas, lo que provoca temor en algunas personas. “Al interrumpir el tratamiento –
dijo- las bacterias ‘aprenden’ del antibiótico; si luego se administra de nuevo, ellas ya
reconocen la sustancia y desarrollan mecanismos para resistir su efecto. Así es como se
vuelven resistentes”.
Ángel Ramos explicó que desde hace una década se han intensificado los estudios
sobre resistencia bacteriana. “Hasta ahora -detalló- se han identificado al menos cinco
bacterias con alta resistencia: Enterococcus faecium, Staphylococcus aureus, Klebsiella
pneumoniae, Acinetobacter baumannii, Pseudomonas aeruginosa y Enterobacter spp”.
Para el investigador, realizar estudios de este tipo es fundamental, ya que generan
conocimiento en el área de salud pública y fortalecen también la formación de estudiantes.
“El hecho de que la Universidad de Colima apoye con recursos propios la investigación
básica es invaluable. Veníamos de un periodo con pocos recursos, así que contar ahora con
este respaldo es como un vaso de agua en el desierto”, expresó.
En este proyecto también colaboran la Dra. Silvia Ceballos de la Facultad de
Ciencias; la Mtra. Verónica Vázquez del Bachillerato No. 18, el Dr. Daniel Montes de la
Facultad de Ciencias Químicas y estudiantes de la Licenciatura en QFB.
El proyecto es financiado con recursos de la convocatoria Fortalecimientos de la
Investigación 2025, de la propia UdeC.

Por Noticias