En vísperas de las celebraciones decembrinas, la Dirección de Protección Civil de Manzanillo ha lanzado un mensaje contundente que apela a la responsabilidad ciudadana: la seguridad de nuestras familias y la paz de nuestro entorno deben estar por encima de cualquier tradición ruidosa.

​Diego Herrera, director de la dependencia, recordó a la población que existe un acuerdo de Cabildo que prohíbe estrictamente la venta, distribución y uso de artificios pirotécnicos dentro del municipio. No se trata solo de una restricción legal, sino de una medida urgente de protección.

Herrera advirtió que se están coordinando operativos con la SEDENA para retirar cualquier punto de venta, ya sea en mercados o puestos ambulantes, pues el municipio no ha expedido ningún permiso para comercializar estos productos.

​La narrativa de las autoridades se centra en la prevención de tragedias. “Muchos de los incendios en pastizales y casas habitación se dan por estos cohetitos”, señaló Herrera, enfatizando que el uso de artículos como “cebollitas” o varillas pone en riesgo directo a los niños, quienes no tienen la capacidad para manejar explosivos de manera segura, exponiéndose a quemaduras y lesiones graves.

​Además, el llamado a la conciencia incluye un acto de empatía fundamental: el respeto a la vida animal. El director subrayó el sufrimiento que las detonaciones causan a las mascotas, cuyo oído es mucho más sensible,b provocándoles estrés severo y daños físicos.

​La seguridad es tarea de todos. Protección Civil invita a la ciudadanía a no comprar riesgos y a reportar cualquier venta clandestina al 911. Estas fiestas, el mejor regalo para Manzanillo es la tranquilidad y la ausencia de accidentes.

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