*El taller reunió a 62 participantes del ámbito académico y científico y abordó la
seguridad alimentaria desde perspectivas económicas, interdisciplinarias y con

participación comunitaria.

El costo de la canasta alimentaria y sus efectos en la economía de los hogares fueron
analizados por especialistas de la Universidad de Colima durante un taller precongreso del
16.º Foro Internacional de Seguridad Alimentaria y Nutricional (FISANUT) y la 10.ª
Cátedra de Nutrición.
En la actividad participaron Xóchitl Angélica Trujillo Trujillo, coordinadora general
de Investigación de la UdeC; José Clemente Vásquez Jiménez y Fernando Sánchez
Cárdenas. El taller, denominado “La canasta básica y costos financieros”, se realizó en
línea el 27 de agosto y reunió a 62 personas.
Durante la sesión se examinaron los recursos económicos que requieren los hogares
para cubrir sus necesidades de alimentación, así como la conveniencia de analizar este
problema desde distintas disciplinas y con la participación de universidades, gobiernos,
sectores productivos y comunidades.
Como referencia, se revisaron las Líneas de Pobreza por Ingresos correspondientes
a julio de 2026. En ese mes, el valor mensual de la canasta alimentaria fue de 2 mil 545.72
pesos por persona en el ámbito urbano. Para un hogar de cuatro integrantes, esta cantidad
equivaldría a 10 mil 182.88 pesos mensuales.
También se explicó que este monto corresponde exclusivamente a alimentos y no
debe confundirse con el conjunto de gastos necesarios para la vida cotidiana. Al incorporar
el valor de la canasta no alimentaria, que considera bienes y servicios como transporte,
vivienda, salud, educación, vestido y cuidados personales, la Línea de Pobreza por Ingresos
alcanzó 4 mil 884.09 pesos mensuales por persona en el ámbito urbano, es decir, 19 mil
536.36 pesos para un hogar de cuatro integrantes.
Estas cifras son umbrales estadísticos utilizados para medir la pobreza por ingresos;
no representan una dieta recomendada ni un presupuesto único aplicable a todas las
familias, pues las necesidades y los costos pueden variar según el lugar de residencia y las
características de cada hogar.
Xóchitl Trujillo, quien también preside el capítulo México de la Organización para
las Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD), señaló que problemas

complejos como la seguridad alimentaria deben convertirse en preguntas de investigación
bien sustentadas y en proyectos interdisciplinarios capaces de proponer soluciones viables.
José Clemente Vásquez abordó las aportaciones de la investigación
interdisciplinaria y transdisciplinaria al estudio de la canasta alimentaria y de las presiones
económicas que enfrentan los hogares. Fernando Sánchez, por su parte, explicó cómo las
metodologías ágiles pueden apoyar la toma de decisiones y el diseño de soluciones acordes
con las condiciones de cada comunidad.
El encuentro fue coordinado por Rebeca Monroy Torres y contó con la participación
de instituciones y agrupaciones como la Universidad de Guanajuato, la Universidad
Autónoma de Zacatecas, la Red de Observatorios Universitarios en Seguridad Alimentaria
y Nutricional, el Observatorio Universitario de Seguridad Alimentaria y Nutricional del
Estado de Guanajuato, el observatorio de la Universidad de Colima y el capítulo México de
la OWSD.
El FISANUT está dirigido a especialistas, docentes y estudiantes de licenciatura y
posgrado relacionados con la nutrición clínica, la salud ambiental, la economía alimentaria
y la sustentabilidad. Su edición 2026 tiene como tema “Nutrición clínica en la era de la
salud ambiental”.

Por Noticias