Estudiantes de la UdeC participarán con la ASF en programa nacional de transparencia
y vigilancia ciudadana; el rector Christian Torres Ortiz firmó en la UANL el convenio que
incorpora a la Universidad de Colima al Programa Nacional de Auditoras y Auditores
Universitarios.
**Jaime Alejandro Novela Castañeda, estudiante de la UdeC y presidente de la FEC,
habló durante la ceremonia en representación de las juventudes universitarias.
La Universidad de Colima (UdeC) se incorporó este jueves al Programa Nacional de
Auditoras y Auditores Universitarios, una iniciativa de alcance nacional mediante la cual
estudiantes podrán realizar su servicio social mientras reciben formación en ética,
transparencia, fiscalización, mecanismos de denuncia y participación ciudadana.
El rector de la UdeC, Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, y varios rectores más,
suscribieron el convenio de colaboración con Aureliano Hernández Palacios Cardel,
Auditor Superior de la Federación, durante una ceremonia realizada en la Universidad
Autónoma de Nuevo León (UANL), en la que participaron diez instituciones públicas de
educación superior del país.
La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior
(ANUIES), representada por su secretario general ejecutivo, Luis Armando González
Placencia, participa como testigo del acuerdo.
En esta segunda etapa se incorporaron las universidades autónomas de Nuevo León,
Aguascalientes, Baja California Sur, Nayarit, Occidente, Sinaloa, Tamaulipas, Yucatán y
Zacatecas, además de la Universidad de Colima. La firma se realizó en el Auditorio “C.P.
Gumersindo Cantú Hinojosa” de la Facultad de Contaduría Pública y Administración de la
UANL.
Acompañaron al rector de la UdeC el abogado general, Leobardo George Ocón, y
Jaime Alejandro Novela Castañeda, estudiante de esta casa de estudios y presidente de la
Federación de Estudiantes Colimenses, quien fue una de las voces estudiantiles que
intervinieron durante el encuentro.
El convenio establece que las y los estudiantes participantes serán denominados
“Auditoras y Auditores Universitarios” y que la UdeC deberá incorporar al menos diez
estudiantes en cada ciclo escolar, de acuerdo con sus propios reglamentos y procesos de
servicio social.
La participación tendrá un carácter académico, formativo y de vinculación social y
no sustituirá las facultades legales de fiscalización de la Auditoría Superior de la
Federación ni de otras autoridades. En el caso de la UdeC, el programa se desarrollará
conforme a su normativa de servicio social.
En su intervención, Jaime Alejandro Novela destacó que acercar a estudiantes a la
fiscalización permite entender que la transparencia y la rendición de cuentas no son asuntos
exclusivos de especialistas, administradores o funcionarios públicos.
“Gracias al Programa Nacional de Auditoras y Auditores Universitarios, las y los
estudiantes podremos realizar nuestro servicio social acercándonos a temas fundamentales
para el país: la ética, la transparencia, la fiscalización y, sobre todo, la participación
ciudadana”, señaló.
Para el estudiante colimense, uno de los mayores valores de la iniciativa es llevar lo
aprendido en las aulas a un espacio de participación práctica y comprender que el cuidado
de los recursos públicos tiene consecuencias directas en la vida de las comunidades
universitarias.
Explicó que hablar de esos recursos significa hablar de aulas, laboratorios, mejores
condiciones, programas académicos, infraestructura y becas, y recordó que, para muchas y
muchos jóvenes, una beca puede marcar la diferencia entre continuar estudiando o tener
que abandonar su formación. Por eso, aseguró, “la transparencia y la rendición de cuentas
no son sólo obligaciones administrativas, son herramientas para cuidar lo que es de todos y
de todas y para garantizar que los recursos públicos cumplan con el propósito para el que
fueron destinados”, dijo.
Novela añadió que involucrar directamente a las juventudes permite conocer desde
la práctica lo que significa cuidar los recursos públicos y contribuye, además, a fortalecer la
confianza que la sociedad deposita en las universidades. “Cada recurso público representa
el esfuerzo de la sociedad. Administrarlo, ejercerlo y vigilarlo exige ética, preparación y
compromiso”, afirmó.
En uno de los planteamientos centrales de su intervención, sostuvo que la formación
de quienes participen no debe limitarse al conocimiento técnico: “No se trata solamente de
aprender cómo se revisa un recurso público, se trata de comprender por qué debemos
cuidarlo”.
Al cerrar su mensaje, expresó que la confianza depositada en las juventudes implica
también una responsabilidad: “Estamos aquí para aprender, participar y para aportar.
Cuando se confía en las juventudes, sabemos responder”.
Formar ciudadanía que cuide lo público
Luis Armando González Placencia, secretario general ejecutivo de la ANUIES,
centró buena parte de su intervención en el significado de “lo público” y en la
responsabilidad de las universidades no sólo de formar profesionistas competentes, sino
ciudadanas y ciudadanos comprometidos con los bienes y recursos que pertenecen a la
sociedad.
González Placencia señaló que el programa debe verse como algo más que una vía
para acreditar horas de servicio social: puede convertirse en una parte integral de la
formación profesional y ciudadana de quienes participen.
Por su parte, el Auditor Superior de la Federación (ASF), Aureliano Hernández
Palacios Cardel, dijo que uno de los objetivos centrales es lograr que las juventudes
conozcan cómo funciona el gasto público, cuáles son las responsabilidades de quienes
ejercen recursos y qué herramientas existen para detectar posibles irregularidades.
Hernández Palacios explicó que la ASF proporcionará capacitación en temas
relacionados con gasto público y métodos de auditoría, con la intención de que las y los
jóvenes puedan observar con mayor conocimiento la forma en que se ejercen recursos en
sus municipios, comunidades e incluso instituciones públicas.
En el documento firmado con la UdeC, la ASF se compromete formalmente a
capacitar a las y los participantes en ética, transparencia, fiscalización, mecanismos de
denuncia y participación ciudadana, además de brindarles acompañamiento y asesoría
permanente. En caso de que durante el programa se elaboren y presenten denuncias, la
responsabilidad del proceso ante la ASF corresponderá a las personas coordinadoras
designadas por ese organismo.
El Auditor Superior planteó además la posibilidad de que, conforme avance el
programa, las experiencias de las y los universitarios puedan integrarse en un informe que
eventualmente sea presentado ante la Cámara de Diputados, incluso con participación
estudiantil.
Transparencia y autonomía
Durante la ceremonia, la rectora de la Universidad Autónoma de Nayarit, Norma
Liliana Galván Meza, recordó que ésta es la segunda etapa del programa, luego de que diez
universidades suscribieran una primera serie de convenios en la Universidad Autónoma de
Guerrero.
Destacó que las universidades públicas llevan alrededor de dos décadas rindiendo
cuentas ante la Cámara de Diputados y la Auditoría Superior de la Federación, y sostuvo
que transparencia y autonomía universitaria no son conceptos contrapuestos: la autonomía
se fortalece cuando la sociedad puede constatar, mediante hechos verificables, el manejo
responsable de las instituciones.
También precisó un aspecto fundamental para el alcance del programa: las
universidades no sustituyen a la autoridad fiscalizadora. Su tarea será contribuir a formar en
las y los estudiantes criterios técnicos y éticos que les permitan observar, documentar y, en
su caso, canalizar posibles irregularidades por las vías institucionales correspondientes; la
investigación, seguimiento y eventual sanción corresponden a las autoridades competentes.